Engendros

href=”http://www.elescritorapestado.com/wp-content/uploads/2014/02/Tit.-Engendros.jpg”>Tit. Engendros

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CUENTOS DE SEXO

Contiene doce cuentos. Aunque parezca increíble, todos son de sexo. Agrupé en este libro los cuentos en los que me ocupo de algún aspecto de la sexualidad humana, sobre todo la mexicana, que tan bien conozco por experiencia propia.

Entre estos cuentos, están los cinco que le mandé a Jacobo Zabludovsky y que desataron mi bronca contra la Editorial Diana.

Son apropiados para adolescentes y adultos.

No son apropiados para mentalidades estrechas, para cerebros cuadrados, para inteligencias vírgenes.

He aquí el contenido:

La última dejada.- Narra un viaje en taxi, intrigante y lleno de suspenso, que termina con una sorpresa brutal.

Un plato de arroz con huevo.- Expone la problemática de una pareja disfuncional (como hay tantas), que está tratando de procesar sus diferencia sexuales. Según los lectores, ya ha salvado dos que tres vidas conyugales.

Un ejercicio higiénico,
El viaje,
El casco.- Una trilogía de ciencia ficción que se asoma a un futuro orgánico posible de la sexualidad humana. Yo no tengo la culpa de que ese futuro parezca tan mugroso.

Un hermoso agarrón.- Una pareja de adolescentes experimentando su primer agarrón sexual. Es divertidísimo, dice la gente. Yo lo atribuyo a que mi primera experiencia sexual fue divertidísima.

In cauda venenum.- Locución latina que significa “el veneno en la cola”. No pienses mal. Se refiere a los alacranes, que traen el veneno en la cola. Intriga, erotismo, suspenso y un final verdaderamente venenoso.

La moneda.- Otra primera experiencia sexual, sólo que ésta no les va a gustar a las persignadas y a los persignados. Pero mucho pueden identificarse con ella.

Borgias.- Un cuento de atmósfera roja, incendiaria. Un asesinato en gestación. Un final absolutamente inesperado.

La veladora.- ¡Otra primea experiencia sexual! ¡Cómo me gustan! ¿Verdad? Sólo que esta experiencia no es de las que puedan gustar al lector. De hecho, es sobrecogedora.

El rábano por las hojas.- ¿Otra primera experiencia sexual? ¿Un cuento romántico que parece deslizarse hacia la pornografía? En todo caso tiene un final que algún crítico calificó como “un martillazo al intelecto del lector”.

Con “m” de mierda.- Asqueroso. Simplemente asqueroso. Que se agarren de ahí los críticos.

 

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ESTELA… Y LA SANGRE.-

Contiene nueve cuentos de temas muy variados. Van aquí mi premio Max Aub, que otorga el gobierno de España, mi premio Latinoamericano de Cuento de la Casa de Cultura de Puebla, mi cuarto lugar del Juan Rulfo.

Y no les voy a decir cuál es cuál, porque soy un maldito y desgraciado escritor al que le encanta tener intrigados a los lectores.

Son apropiados para adolescentes y adultos.

No son apropiados para mentalidades estrechas, para cerebros cuadrados, para inteligencias vírgenes.

He aquí el contenido:

El solar de los ciruelos.- Una muchacha drogadicta que sale de las drogas de una manera insólita. Inspirado por una hermosa y delicada jovencita, de la que estaba yo perdidamente enamorado. Y se nota. En el cuento.

¡Ra-ra-ra, ra-ra-rá!.- Un cuento de fútbol, escrito con el lenguaje de un tepiteño, que dicen que está de botarse de la risa. Un clásico entre el América y el Cruz Azul, en donde ningún equipo pierde, ningún equipo gana, ningún equipo empata.

La zona.- Ciencia ficción de alto nivel poético. Basado en una película de Andrei Tarkowsky y traducido ya al italiano, el cuento ha sido calificado como una bellísima ficción espiritual, como un verdadero poema en prosa.

Un telefonazo.- Misterio, intriga, terror subliminal. Es una narración tan misteriosa que, si la llegan a leer, no van a saber exactamente qué pasó ahí. Yo, que soy el autor, todavía no lo descubro. Qué se pueden esperar ustedes.

Estela… y la sangre.- Violencia intrafamiliar y obscena. Escrito con la técnica literaria que usó Manuel Puig para escribir El beso de la mujer araña, es un reto a la morbosidad del lector y a su habilidad para leer.

Convenio a la luz de la luna.- ¿Existen los licántropos? Yo sostengo que sí. Están a nuestro alrededor y con frecuencia nos muerden. Recuerda: El hombre es el lobo del hombre, como dice la Biblia y como dice Thomas Hobbes.

La piel de Curzio Malaparte.- Narra la agonía de Mateo, un teporochito de la calle de Leandro Valle, que le platicó su historia al autor un poco antes de morir. Relato circular (termina donde empieza) y espiral (se va a repetir por toda la eternidad). Narración difícil, intensa, brutal en su desenlace. Es el cuento preferido de Ana Clavel.

La memoria genética.- Basado en la teoría antropológica feminista de Elaine Morgan, antropóloga francesa, a quien se lo dediqué. Es tan feminista esa teoría, que en ella ya ni siquiera es el mono el que desciende de los árboles, sino la mona. Y es ella la que pierde el pelo, la que pierde la cola, la que aprende a andar erguida, la que aprende a pensar…

La pulga en la oreja.- Calificado por un crítico español como el cuento más desvergonzadamente sorpresivo que se haya escrito. Me niego a platicar de qué se trata. Sería echarlo a perder. Y más de lo que ya está…

 

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ESTOS CUENTOS BARATOS.-

Contiene seis cuentos de diferentes temas. El libro se llama así porque lo vendo más barato que los anteriores.

Aprovechen, patroncitos. Sáquenle jugo al artesano.

Son cuentos que no habían encontrado lugar en mis otros dos libros de short stories (ya me cansé de repetir cuentos) y que, al darme cuenta de que podrían formar un volumen chiquito, quise publicarlo para ponerlo al alcance de los jodidos como yo, (mejorando a los presentes).

Son apropiados para adolescentes y adultos.

No son apropiados para mentalidades estrechas, para cerebros cuadrados, para inteligencias vírgenes.

He aquí el contenido:

Pleito callejero.- Su título lo dice todo. Pero quien crea que se trata de dos barbajanes trompeándose, está muy equivocado. Hay una cosa que se llama imaginación. Y otra que se llama humor. De ambas hay aquí.

Decreto.- Una sátira de los decretos presidenciales. Sobre todo del que sacó López Portillo hace muchos años, prohibiendo todo lo que estuviera directa, indirecta o anfibológicamente relacionado con el sexo. Divertido el asunto.

La máquina del matrimonio.- Trato de establecer paralelismos entra una máquina de offset descompuesta y un matrimonio descompuesto. Se parecen muchísimo. Y muchos lectores se identifican con los personajes, aunque se nieguen a reconocerlo ante terceros.

Mientras Adán viola a Eva.- Una pareja que sobrevive a la tercera guerra mundial en un refugio antiatómico. Son, quizá, los últimos representantes de la humanidad y tienen que reproducirse para evitar que ésta se extinga. Pero tienen un pequeño problemilla que no voy a mencionar porque soy discreto como una tumba. El cuento ha sido calificado de brutal.

Celos.- Un cuento muy íntimo. Narro ahí, verídica y minuciosamente, un ataque de celos que tuve, hace muchos años, respecto de una muchacha drogadicta que me traía cacheteando el pavimento (la misma que me inspiró el primer cuento de Estela… y la sangre). Romántico, poético y ridículo.

Trenzas, caireles y anchoas.- Imagínate que te vas a dormir y descubres, de pronto, que del techo de la recámara están brotando pelos. De muchos colores. Brillantes, destellantes, que se mueven como al compás de un ritmo. Y, que a medida que avanza la historia, estos pelos van creciendo y creciendo y creciendo… Y la pobre familia que vive en esa casa. Sí. Algo así como La casa tomada, de Julio Cortázar. Sólo que, desde luego, mejor escrito.

 

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LOS CERDOS NO SUDAN.-

Obra de teatro, en cuatro actos, que trata de un México medio imaginario, que acaba de ser invadido por el ejército de los Estados Unidos. Medio imaginario el asunto: falta el ejército. Todo lo demás, ya está consumado. En esta obra, dos matrimonios se reúnen en una cabaña de alquiler, en Cancún, a la orilla del mar, para intercambiar parejas. No es que se gusten. De hecho, se caen gordos. Pero como están en un México invadido por el imperio, (¡qué imaginación la mía!, ¿verdad?), quieren imitar a los famosos suingers gringos. Sólo que no es lo mismo ser suinger y gringo que ser suinger y mexicano. Y allí es donde la puerca tuerce el rabo. Se meten en una bola de conflictos a cual más cómico, hasta que llega un gringo, míster Ludlow, a cobrar la renta de la cabaña. Y allí arde Troya: aflora lo que cada uno de los personajes piensa de la invasión, incluyendo al gringo, que tiene mucho que decir al respecto. Hay enfrentamientos verbales y físicos, balazos y un muerto. Y todo, según quienes la han leído, en medio de puras carcajadas.

¡LOS CERDOS NO SUDAN (EN DVD)! Si quieres verla en tu televisor, ya puedes hacerlo.

He aquí la historia:

Paulina Carpenter, estudiante de artes escénicas en la Universidad de Chihuahua, me pidió permiso, por correo electrónico, para montarla y hacer con ella su examen final. Yo, desde luego, se lo concedí, pero le pedí de favor que me mandara un DVD con el montaje, para ver cómo había quedado. Honestamente (y perdóname por esto, Paulina), no esperaba gran cosa.
Pero la vida da sorpresas, y me encontré con un trabajo superior a mis esperanzas. Es cierto: prácticamente no hay escenografía, los actores demuestran por momentos su falta de experiencia y su sobra de timidez, la grabación resultó un poco borrosa (¿demasiada distancia, poca experiencia, mala cámara? Sepa), pero, a pesar de todo… ¡la obra se sostiene! Un correcto trazo escénico, un gran ingenio para aligerar algunos momentos desafortunados del autor, un entendimiento cabal de los textos, y el sueño se hace realidad: el púbico está atento, ríe tímidamente al principio, después con más facilidad y, en el cuarto acto, las carcajadas hablan de un entusiasmo caliente que a mí, como autor, me ha dejado extasiado. Si decides bajarlo, estoy seguro de que te vas a divertir en serio. Y por cierto: ya Paulina me la volvió a pedir, para hacer un nuevo montaje. Yo se la concedí, desde luego, y le he pedido un nuevo DVD. Me encantaría ir a verla personalmente, pero a falta de pan, buenas son las tortillas.
(DISCULPAS: Por razones técnicas, el DVD no está disponible todavía. Pero en unas semanitas…)

 

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DE PELOS (Novela Rorschach).-

Inspirada en Trenzas, caireles y anchoas, el último cuento que aparece en Estos cuentos baratos, retoma el ambiente de los pelos que invaden la casa de la familia Miranda-Vergara. A diferencia del cuento, esta novela es una sarcástica y sangrienta sátira de no sé qué, y tiene una intención primordialmente cómica, no sé por qué. Como en Los relámpagos de agosto, de Jorge Ibargüengoitia, el lector avezado en lengua africana podrá reconocer el país, la época, los personajes y los acontecimientos que desfilan por el engendro. Consta de siete capítulos, de los cuales he subido cinco. Reto al atarantado lector que llegue a leerlos, a que me diga cómo continuaría la novela y qué final le pondría. Como diría Cervantes: Para que vean que no es tan fácil inflar un perro.
Las láminas de Rorschach son ilustraciones informes, manchones más bien, encima de una superficie cualquiera. En ellas, cada ser humano ve, o imagina que ve, diversas figuras. Lo que una persona ve no es lo que ve otra. Es decir, cada quien ve lo que se le hincha la gana. Las usan los sicólogos y los siquiatras para ir descubriendo la personalidad de sus pacientes y para diagnosticar su mal.
Esta obra, que inaugura el género de la novela Rorschach en el mundo, está construida a partir de ese principio. Es, ni más ni menos, una serie de manchones literarios. Puede ser, como lo quiere su autor, la novela de un fin de régimen o de una transición no pactada. Y puede ser también, al gusto del lector: la saga de una familia en lucha contra la adversidad, el retrato de una sociedad a punto del estallido, la crónica minuciosa del fin del mundo, o la fábula estrujante de una invasión marciana. Puede ser también un cuento de amor, una leyenda heroica, una caricatura increíble o una mamada literaria sin pies ni cabeza.
Es, en todo caso, una novela Rorschach. Y es casi tan divertida como las corruptelas de nuestros políticos, como las falsedades de nuestros periodistas, como las hipocresías de nuestros clérigos, como las ineptitudes de nuestros empresarios, como las violencias de nuestros criminales, como las pendejadas de nuestros famosos y como las fiestas de nuestros enanos.

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